En el primer cuarto del siglo XX, comenzaría a gestarse el adorno florar de los pasos tal y como hoy los conocemos, que hasta entonces se limitaba a la colocación de alguna que otra flor desperdigada y ramos desiguales repartidos por cualquier parte.La fotografía de hoy nos muestra la delantera del paso de palio de la Virgen de Gracia y Esperanza en la década de los años 20, con un adorno florar excesivamente cuidado para la época, algo que por entonces debió resultar totalmente innovador. Está formado nada menos que por doce jarritas que casi se tocan unas a otras, dejando un espacio mínimo en la calle central. Pero si peculiar resulta el número, más aún resulta lo cuidadosamente que ha sido colocada la flor (el zoom no da para distinguir la especie), con ramos de forma cónica formados por dos líneas horizontales de tonalidad oscura entre otras tres líneas blancas, rematado todo por una especie de "mata de romero".
La Virgen de Gracia y Esperanza, obra atribuida a Blas Molner que procedía de la antigua Hermandad del Cristo de San Agustín, ardió junto a la mayoría de los enseres de la Hermandad en el incendio de San Roque en 1936.



