La Semana Santa de 1933, la única del siglo XX en que no llegó a salir ninguna Cofradía, propició muchas imágenes inéditas en nuestra Iglesias, pues las Hermandades se esforzaron en dar el máximo esplendor a los cultos internos que se celebraron. Este es el caso que hoy vemos, y se trata de la Hermandad de la Sagrada Mortaja, entonces con residencia en Santa Marina.

A los pies de la Virgen, y sobre unas sencillas andas, se encuentra Ntro.Padre Jesús Descendido, preparado para realizar el Via Crucis por las naves del Templo.
Tal y como hemos reflejado en el título, la Virgen aparece ataviada con corona, algo bastante inusual en esta Cofradía, pero sentimos mucho no poder identificarla a pesar del empeño que hemos puesto, por lo que esperamos que algún observador nos pueda arrojar alguna luz sobre ello.
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